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30.01.2020
Origen de los Berserker, los Hombre Oso, en "El Nuevo Panteón"
 

Pueden tener la forma de un oso, de un humano de gran tamaño o un híbrido, su forma de hombre oso la cual usan para el combate. 

Un Berserker, en su transformación puede llegar a medir entre 4 a 5 metros de altura, sus garras cortan cualquier metal, con sus colmillos rompen hasta la piedra mas dura. Sus sentidos están agudizados, pueden escuchar y olfatear a kilómetros de distancia, mas que los Alfa. También pueden ver mejor que un ser humano y un Alfa. Pueden levantar toneladas de peso, aplastar un camión de un golpe y derribar paredes empujándolas. Un Berserker experimentado puede correr a más de 200 kilómetros por hora. Pueden dar saltos y trepar paredes de manera ágil, aunque no tanto como un Alfa. También pueden transformarse en un oso normal, de esa manera pasan desapercibidos en los bosques, de esta forma, sus sentidos se vuelven más agudos. Hasta pueden escuchar los latidos del corazón de una persona a miles de metros e individualizarla por el ritmo cardíaco y aroma. Las manadas tienen estructuras de mando muy marcadas, es por antigüedad, siempre hay un Líder Berserker Hombre y una Líder Berserker Mujer, ambos con la misma capacidad de mando, luego le siguen sus lugartenientes. Tenían excelente relación con Brunilda y sus Valkirias, hasta que los dioses decidieron dormir a la general de las Valkirias y sus subordinadas para no vivir el mismo destino, acataron las ordenes del Panteón, lo cual corto la relación de ellas y los Berserker. La única manera de que un joven Berserker le arrebate el mando a un líder es por medio de méritos en batalla, lo cual es muy inusual. Los Berserker no envejecen, son inmortales. Su temperatura corporal asciende a los 37 grados. Suelen ser de pocas palabras y no muy sociables. Aman el frió y se debilitan con los lugares calurosos. La única manera de matarlos es decapitarlos o con un arma mágica forjada con reliquias divinas, las armas humanas apenas le hacen rasguños. Además sanan de manera rápida, casi instantánea. Tienen el don de curar a los demás y de calmar a cualquier animal, incluso comunicarse con ellos. Prefieren los bosques y las montañas nevadas, las plantas junto a ellos crecen con mucha mas fuerza. 

Tienen 2 reglas básicas:

- La primera es obediencia y lealtad absoluta a Gaia, la titánide les dictaba las misiones y las batallas que pelear. La madre tierra no podía ser discutida jamas y protegida a toda costa. 

- La segunda es que entre Berserker son hermanos, jamas se puede poner a un individuo por sobre el grupo. No se permite conflicto de egos entre ellos. En caso de que los lideres no puedan resolver un conflicto interno. Gaia determinaría como solucionarlo. La manada ante todo. 

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El origen de los vampiros en El Nuevo Panteón

16.08.2017 
Vampiros, hijos de Caín y Lilith, los primeros.

 

Vampiros, hijos de Caín y Lilith, los primeros.

Desde el comienzo de la humanidad, un grupo de hombres y mujeres, liderados por Caín, se obsesionaron con la vida eterna. Comenzaron a realizar sacrificios, se bañaban en la sangre de niños y mujeres jóvenes con la creencia de que asi prolongarían su vida eternamente. El Panteón, enfurecido por sus actos mando a asesinar a esta tribu de psicópatas. Solo sobrevivieron la pareja de gobernantes, Caín y Lilith, refugiándose en una lejana caverna. Ambos hicieron un pacto con Nyx, la diosa de la noche, esta les daría la vida eterna, pero solo los podría proteger del panteón durante la noche, por lo tanto, la luz del sol los mataría al instante. Solo podrían alimentarse de sangre humana. ¿Qué saco Nyx de este trato? Coleccionaría las almas de todos los vampiros, por medio de un proceso un vampiro antiguo puede transformar a un mortal en un chupasangre recién nacido, debería sacarle toda su sangre y en el último latido de su corazón, dársela a beber. Allí nacería un nuevo vampiro y Nyx añadiría otra alma a su colección. Desde ese momento la fila de vampiros fue creciendo, la biblia y otros religiosos hacían referencia a estos demonios, todos temían al ocaso. Los recién transformados, tienen un hambre voraz que solo con el tiempo logran controlar, el ruido del corazón de un mortal, el olor de la sangre los lleva al frenesí y a un grado de excitación incontrolable. La edad feudal, la edad oscura, fue su época de apogeo. Controlaban los castillos, traficaban humanos, dominaban a las instituciones religiosas. Con el pretexto de quema de brujas y persecuciones, se dedicaron a perseguir por las noches y torturar a los humanos, luego llenaban de sangre cientos de toneles para así alimentarse en orgias sin control. Los humanos más poderosos entregaban a los pobres para poder evitar ser presas de las bestias. Vlad Tepes fue el último gran general de los vampiros. Los Alfa no toleraban más el descontrol y la crueldad de los vampiros, el balance había sido destruido por los cainitas. Un ejército de hombres lobo, humanos valientes, magos, cazadores y seres sobrenaturales atacaron la fortaleza de los vampiros, venciendo y asesinando a todos los chupa sangre. Los Alfa les dieron caza en todo el mundo. El último reducto fue el palacio Ducale en la ciudad de Mantova, al norte de Italia, el duque era un vampiro sádico, la batalla duro poco. Los pocos vampiros que quedaron vivos llegaron a un acuerdo con los Alfa. Vivirían ahora entre los humanos, tendrían prohibido asesinar a cualquier ser vivo, seguirían las ordenes de los Alfa al pie de la letra y trabajarían para Gaia. Desde entonces la paz entre hombres lobo y vampiros nació, trabajaron y lucharon juntos por mantener el balance entre el panteón y el inframundo. En la batalla de Mantova, un licántropo se enamoró de una vampiresa, ambos forjaron una relación eterna, ella fue la primera vampiresa en ser aceptada dentro de una manada de Alfas. En el Siglo 21 la enemistad entre ambas razas es algo casi olvidado.

Un vampiro, en su transformación empalidece bastante, los colmillos se vuelven pronunciados, adquieren mucha fuerza, pueden romper huesos con facilidad. Sus sentidos se agudizan, pueden escuchar el latido de corazón de las personas con facilidad, detectan la mentira. También pueden ver mejor que un ser humano, sobre todo en la oscuridad, ven a la perfección en ella. Pueden levantar hasta seis veces su peso y un vampiro experimentado puede correr a más de 300 kilómetros por hora. Pueden dar saltos de decenas de metros con facilidad, se vuelven mucho más agiles que un humano común. Son mucho más débiles que un hombre lobo. En una pelea mano a mano entre un vampiro y un Licántropo, el hombre lobo tiene casi todas las chances de ganar, en fuerza, reflejos, velocidad y sentidos, solo vampiros muy antiguos pueden enfrentar frente a frente a un Alfa, pero desde la muerte de Vlad Tepes, nadie ha visto a vampiros de más de miles de años de antigüedad que puedan enfrentar a un Licántropo. Los grupos están organizados por antigüedad, son muy respetuosos de los ancianos. Su temperatura corporal desciende apenas son transformados, están helados al tacto, lo cual los hace vulnerables a visores térmicos utilizados por fuerzas especiales militares, pero con los poderes mágicos que poseen pueden hacer el esfuerzo de emitir el calor de un humano normal. También se vuelven extremadamente seductores, generan atracción inmediata entre los humanos, tienen un carisma elevadísimo, no tienen que hacer mucho esfuerzo para que un humano caiga en sus brazos, fue por eso que muchas religiones los asociaron con los Súcubos e Íncubos. Son inmunes a los cambios de temperatura y clima. La única manera de matarlos es exponiéndolos a la luz del sol, decapitándolos o generando una hemorragia que los deje secos. Pueden sanar cualquier herida al instante pero necesitan alimentarse luego de usar algún poder mágico, de lo contrario se sentirán debilitados. Tienen reglas básicas, aquel que rompa una de estas reglas será cazado por los suyos y por los Alfa:

- La primera es nunca desobedecer las reglas de los Alfa y del Consejo de Ancianos

- La segunda es mantener la mascarada con respecto a los humanos

- La tercera era no importaba lo que sucediera, siempre deberían alimentarse de animales, en caso de que sus víctimas sean humanas, deberían asegurarse que esa persona viva y no se acuerde de nada. En la actualidad, rondan cerca de los hospitales y centros médicos donde hay sobres con sangre para transfusión.

- La cuarta era, jamás se puede transformar a un humano a vampiro, solo lo pueden hacer los ancianos y luego de votación y largos momentos de meditación, un vampiro joven corre el riesgo de matar al humano, y de tener éxito el recién nacido no tendría la fuerza y sabiduría de un anciano, volviéndose una bestia sin control, un dolor de cabeza, un problema con los Alfa

- La quinta jamás matar a un ser humano y mucho menos a un Alfa

- La Sexta, vivir fuera de los territorios de los Alfa, y en caso de vivir dentro del territorio de una manada, debe ser en los subterráneos, ocultos como servidores, a la espera de órdenes de los Alfas locales. Los hombres lobo son territoriales y protectores oficiales de Gaia, la presencia de los vampiros incomoda a cualquier Licántropo. En la mente de la mayoría de los Alfa, los hombres lobo son elegidos para proteger a Gaia, y el hecho de que los vampiros aun vivan es gracias a su piedad y misericordia.  

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Origen de los Alfas y los hombres Lobo en la saga

10.08.2017
Origen de los Alfas y la licantropía en "El Nuevo Panteón"
 

 

Origen de los Alfas y la licantropía en "El Nuevo Panteón"

En la mitología griega, Licaón, era un rey de Arcadia hijo de Pelasgo.

Licaón era un rey culto y religioso, muy querido por su pueblo, al que ayudó a abandonar la vida salvaje que habían llevado hasta entonces. Fundó la ciudad de Licosura, una de las más antiguas de Grecia, y en ella erigió un altar a Zeus. Pero su apasionada religiosidad le llevó a realizar sacrificios humanos, lo que degeneró su posterior metamorfosis. Llegó al punto de sacrificar a todos los extranjeros que llegaban a su casa, violando así la sagrada ley de la bendita hospitalidad.

Habiéndose enterado de tal aberración, Zeus se hizo pasar por un peregrino y se hospedó en el palacio de Licaón. Esté se preparó para matar al peregrino, pero, alertado por algunas señales divinas, quiso asegurarse antes de que no era un dios, como afirmaban los temerosos súbditos. Para ello hizo cocinar la carne de un niño, y se lo sirvió a Zeus. Éste montó en cólera y transformó a Licaón en hombre lobo, en una bestia sin control, e incendió después el palacio que había sido testigo de tanta crueldad. El Rey, en forma de lobo, devoró a todo su reino. Desesperado, Licaón le pidió de rodillas perdón al dios olímpico, este le concedió el control de su transformación y controlar el hambre animal a cambio de que fuera su fiel servidor, el primer alfa, que cazara demonios y seres que rompieran el balance entre el cielo y el infierno en la tierra. El rey aceptó, pero Zeus le advirtió que toda persona mortal de la que él se enamorara se volvería un licántropo y así se extendería la maldición. Así las alfas ensancharon sus filas. Condenando a los que amaban. Por eso preferían vivir alejados, en bosques, para tener el menor contacto posible con los humanos, para así evitar condenar a sus protegidos.

 

Un Alfa, en su transformación puede llegar a medir dos metros y medio de altura, sus zarpas cortan hasta el metal, los colmillos rompen cualquier armadura por más dura que sea. Sus sentidos están agudizados, pueden escuchar y olfatear a kilómetros de distancia. También pueden ver mejor que un ser humano, sobre todo en la oscuridad. Pueden levantar hasta una tonelada de peso y un Alfa experimentado puede correr a más de 500 kilómetros por hora. Pueden dar saltos y trepar paredes con facilidad. También pueden transformarse en un lobo normal, de esa manera pasan desapercibidos en la oscuridad, son más débiles y no tienen la capacidad de combate que obtienen en forma de Licántropo, pero sus sentidos se vuelven más agudos aun en este estado. Hasta pueden escuchar los latidos del corazón de una persona a cientos de metros e individualizarla por el ritmo cardiaco. Las manadas tienen estructuras de mando muy marcadas, es por antigüedad, siempre hay un Líder Alfa Hombre y una Líder Alfa Mujer, ambos con la misma capacidad de mando, luego le siguen sus lugartenientes. La única manera de que un joven Alfa le arrebate el mando a un líder es por medio de una pelea, lo cual es muy inusual y generalmente termina en la muerte del joven. Los Alfas una vez que son convertidos a tales, no envejecen, se vuelven inmortales. Su temperatura corporal asciende a los 40 grados como la de los lobos y perros. Lo cual los hace vulnerables a visores térmicos utilizados por fuerzas especiales militares. También se vuelven extremadamente seductores, generan atracción inmediata entre los humanos. Aman el frio y se debilitan con los lugares calurosos. La plata no los afecta, la única manera de matarlos es decapitándolos o con un arma mágica forjada con reliquias divinas, las armas humanas apenas le hacen rasguños. Además sanan de manera rápida, casi instantánea.

Tienen 5 reglas básicas a las que juran lealtad una vez que se vuelven Hombres Lobo:

- La primera era nunca invadir el territorio de otra manada para una operación sin presentarse a los locales

- La segunda es mantener la mascarada con respecto a los humanos

- La tercera era no importaba lo que sucediera, servir eternamente al panteón

- La cuarta era jamás se podía abandonara la manada

- La quinta y más importante de todas, jamás matar a un ser humano a no ser que sea en caso de defensa propia y el humano represente una amenaza mortal al alfa.